José Carlos Botto Cayo
Sensaciones,
espacios tan cerrados,
recuerdos que torturan
cuando el alba aparece.
Pensamientos,
crueles corceles,
vuelan por el tiempo
cargando jinetes de fuego.
Melancolía,
quemando el alma
con esa carga hiriente
de los espacios vacíos.
Ternura,
en momentos de muerte,
cuando las sonrisas externas
tocan la puerta del caído.
Sentimientos,
cruzando las carreteras,
transformando las almas
en canciones de incertidumbre.
Incendiando cada rincón
con las notas arrítmicas
de una vida que pasa
cuando cerramos los ojos.
Espacios que se desgastan,
lágrimas negras del alma,
encerrando el espíritu
en una cárcel melancólica.
Tiempo, que no te detienes,
traicionero en primavera,
renacimiento del dolor
en corazones noveles.
Sensaciones,
pensamiento,
melancolía,
sentimientos.
Palabras del nuevo ritual
de los cuerpos,
espacios de encuentro
entre el futuro y el destino.
Dejando constancia
de que la vida se extiende
entre el dolor,
para renacer cada noche
… en placer.

