La traición y muerte de Atahualpa

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La traición y muerte de Atahualpa

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

La caída de Atahualpa, el último Inca antes de la conquista vino precedida de la lucha de poderes entre Atahualpa y Huáscar, ambos hijos del Inca Huayna Cápac. “Atahualpa era luchador e inteligente, Huáscar un mimado incapaz de tomar decisiones; por eso Huayna Cápac decide que el sur del imperio sería gobernado por el cusqueño y el norte por Atahualpa, un grueso error histórico equivalente a la existencia de dos soles en el universo, tal como se narra en la obra de Carrión” (Larenas, 2020).

El imperio incaico estaba en una guerra de poder entre ambos hermanos, lo cual favoreció la llegada de las tropas de Francisco Pizarro, quienes estarían en territorio peruano durante la guerra de los hermanos por el poder.

Captura y muerte de Huáscar

A la muerte del Inca, en 1525, la sucesión del imperio estaría dividida entre los dos hermanos. Huáscar recibió una parte del imperio comprendida por el territorio del Cuzco, mientras que una quinta parte, que se encontraba en la zona de Quito quedó en manos de Atahualpa. Aunque al principio este aceptó la división, no tardo mucho tiempo hasta que inició una rebelión contra su hermanastro (Víctor Moreno, 2022).

Ante esta situación y al tratar de evitar el conflicto, Huáscar opto por dirigir a sus tropas hacia el norte para evitar la amenaza a su supremacía, aunque fue derrotado. Escapó de Cuzco con los restos de su ejército, siendo detenido y obligado a presenciar el asesinato de su familia, amigos y simpatizantes. Después se le llevó a la residencia de Atahualpa en Cajamarca (Víctor Moreno, 2022).

Los éxitos de la conquista emprendida por Francisco Pizarro en 1532, hicieron que Atahualpa pensara en una posible restitución de Huáscar, lo cual fue la causa para que este lo mandara a asesinar en 1523 en Andamarca, Ayacucho. Sus restos fueron tirados al río Yanamayo (Víctor Moreno, 2022).

Francisco Pizarro

Francisco Pizarro, el marqués conquistador, tue el encargado de la expedición que vino al Perú y encabezó la conquista del Imperio Incaico. “Durante su vida tuvo diferentes momentos en la expedición de diferentes partes de América. Hijo natural del capitán Gonzalo Pizarro, desde muy joven participó en las guerras locales entre señoríos y acompañó a su padre en las guerras de Italia. En 1502 embarcó en la flota que llevaba a las Indias a Nicolás de Ovando, el nuevo gobernador de La Española.

Hombre inquieto y de fuerte carácter, Francisco Pizarro no logró adaptarse a la vida sedentaria del colonizador, razón por la que decidió participar en la expedición de Alonso de Ojeda que exploró América Central (1510) y luego en la de Vasco Núñez de Balboa que descubrió el océano Pacífico (1513). Entre 1519 y 1523, sin embargo, se instaló en la ciudad de Panamá, de la cual fue regidor, encomendero y alcalde, lo que le permitió enriquecerse” (Fernández, 2004).

Conocedor de los rumores acerca de una civilización rica en oro, unió sus fuerzas a las de Diego de Almagro, a fin de realizar una exploración para poder llegar a tierras incas.

La prisión de Atahualpa

Atahualpa estuvo cautivo por cerca de ocho meses, durante este tiempo, los españoles lo dejaron convivir con sus súbditos y sus mujeres. Durante estos días, el Inca, comía y entablaba amistad con Pizarro mediante el juego de cartas y dados. Sin embargo, los hombres de Diego de Almagro no coincidían con estos y estaban muy nerviosos y preocupados (Calderón, 2017).

La forma de ser del inca, con un gran carácter y la dignidad que mostraba, hizo que llamara la atención de algunos, quienes lo respetaban y buscaban que fuera llevado a España. Entre ellos estaban Hernando Pizarro y Hernando de Soto, que se oponían tenazmente a darle muerte (Vargas Sifuentes, 2019).

“En especial, se resalta la amistad que trabó el primero con el inca, y que De Soto quería que Atahualpa fuera llevado a España. Pero los más deseaban su eliminación, entre ellos Almagro y los suyos, el cura Vicente de Valverde (escandalizado por los ‘pecados’ del inca) y el tesorero Alonso de Riquelme” (Vargas Sifuentes, 2019).

Otro personaje que se unió a aquellos que pedían la muerte del Inca, fue el intérprete Felipillo, quien se había enamorado de una de las concubinas de Atahualpa, lo cual hizo que el inca se enfureciera. Curi Rimay Ocllo era el nombre de la mujer, por la cual empezó a inventar noticias alarmantes como que preparaba su fuga en connivencia con sus generales, y planeaba la muerte de todos los españoles (Vargas Sifuentes, 2019).

El 25 de julio de 1533 se le abre un proceso, argumentando que el inca había ordenado la movilización de sus tropas y generales. En una acusación sumaria se tomaron los siguientes puntos (Ramos Laynes, 2012):

  • Traidor, pues prometió cuartos de oro y plata y hacía todo lo posible por matar a los españoles.
  • Regicida, por haber asesinado a su hermano mayor.
  • Fraticida, por haber ejecutado a otros hermanos suyos príncipes de sangre.
  • Homicida, por haber matado a parientes y criados de la panaca de su padre Huayna Cápac.
  • Incesto, por hacer tenidos hijos en sus hermanas y de guardar regularmente con ellas relaciones de marido.
  • Hereje contumaz, por negarse al dios verdadero y proclamarse en cambio Hijo del Sol(Ramos Laynes, 2012).

Posteriormente, Atahualpa fue condenado a muerte en la hoguera, pero por haberse convertido al cristianismo, su pena fue cambiado a la del garrote. Fray Vicente de Valverde fue el encargado de darle la comunión y cambiarle el nombre al de Juan o Francisco. Como lo ordenaba la justicia, le quemaron con una paja sus cabellos en el centro de la plaza. Del Busto lo describe de la siguiente manera: “Alguien trajo inmediatamente el maligno instrumento de madera y por sus dos agujeros se deslizó una cuerda. Se hizo meter al Inca la cabeza por entre la soga, de modo que quedara a la altura del cuello, y se voceó una orden… Entonces el fraile cantó las preces de difuntos y todos bajaron las cabezas musitando el credo. La cuerda se fue hundiendo en la garganta del condenado, su boca se fue abriendo y sus ojos, horriblemente desorbitados, perdieron toda expresión. La nuca estaba partida: ¡Atahualpa había muerto!” (Ramos Laynes, 2012).

El cuerpo del inca permaneció en a la plaza toda la noche. Ninguna de las personas presentes se atrevió a retirarlo. Unos por miedo a los españoles, otros como muestra de desprecio al inca fratricida. Dice el cronista que cuando llegó la aurora, un gallo cantó. Los indígenas creyeron que lloraba por el inca muerto y llamaron al gallo “hualpa”, por “haber sido el último de acordarse de Atahualpa” (Cam, 2019).

 

Referencias

Calderón, V. (26 de Julio de 2017). ica al dia. Obtenido de Atahualpa y Pizarro: Amistad y traición: http://icaaldia.pe/2017/07/26/atahualpa-y-pizarro-amistad-y-traicion/

Cam, L. E. (23 de Julio de 2019). El Peruano. Obtenido de La muerte de Atahualpa: https://elperuano.pe/noticia/81724-la-muerte-de-atahualpa

Fernández, T. y. (29 de Octubre de 2004). Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica. Obtenido de Biografia de Francisco Pizarro: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/pizarro_francisco.htm

Larenas, F. (11 de Setiembre de 2020). primicias. Obtenido de La muerte de Atahualpa contada por Benjamín Carrión: https://www.primicias.ec/noticias/firmas/muerte-atahualpa-benjamin-carrion/

Ramos Laynes, E. (10 de Marzo de 2012). Eduardo Ramos Laynes. Obtenido de Juicio y ejecución de Atahualpa: http://eduardoramoslaynes.blogspot.com/2012/03/juicio-y-ejecucion-de-atahualpa.html

Vargas Sifuentes, J. L. (26 de Octubre de 2019). El Peruano. Obtenido de El juicio a Atahualpa: https://elperuano.pe/noticia/85851-el-juicio-a-atahualpa

Víctor Moreno, M. E. (20 de Marzo de 2022). busca biografias. Obtenido de Biografía de Huáscar : https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/10873/Huascar