Han pasado siglos
memorias de azúcar y recuerdos,
he crecido entre los hombres
caminando en su futuro
dejando huellas en su pasado

Desperté en el siglo XV
y volví a ver la envidia
transformando corazones en piedra
matando inocentes en sueños de cartón

Es así que decidí invernar,
al abrir los ojos
vi un mundo distinto
y los hombres mataban con más educación

Ya no usaban las manos
simplemente asesinaban con resignación

En el siglo XXI,
la información se volvió arma
el conocimiento desterró al dinero

un conocimiento para matar
un conocimiento para llorar

Hoy, a pesar de ser diferente
mantiene la misma esencia asesina
el hombre mata por interés
desterrando las ideas de hermandad
llevando la esencia a una cloaca
satisfaciendo a los dioses del ayer