Continuando con nuestras historias, da gusto el poder encontrarme nuevamente con las letras y mas que nada el poder compartir con aquellos que me quieran leer. Me voy dando cuenta que aún conservo el espíritu para escribir y que es hora para ir sacándolo nuevamente a flote.

Cuando empecé este pequeño proyecto, no pensaba que iba a ser mas de una o dos páginas. Veo que me equivoque de cabo a rabo, sin embargo, aún queda muchas cosas que debo probarme a mi mismo, por ejemplo: Ser capaz de mantener una periodicidad y empezar a tomar el formato de un artículo periodístico.

A veces pienso que mi carrera periodística fue corta, pero luego me doy cuenta que sin quererlo sigo trabajando en ello por medio de dos revistas que editamos diariamente, gracias a mi amigo Abel Oruna. Con quien venimos trabajando dos diarios hace unos cuantos años, aunque muy pocas veces me tome el reto de escribir algo en ellos, jamás he firmado nada que haya puesto ahí. En esos días no lo veía como lo estoy viendo y sintiendo mientras voy escribiendo.

Las oportunidades para escribir siempre están presentes, creo que uno solo debe abrir los ojos y ver el mundo que le rodea y notar que todo aquello que nos apasiona esta a un estirar de mano. El ser escritor, ser periodista, ser poeta son cosas que siempre han estado ahí. Yo la verdad no sé cómo es que dejé todo de lado y simplemente me aburrí hace algunos años.

La tarea de hoy es empezar a recuperar espacios, comenzar escribiendo una pequeña columna y poco a poco volver a hacer periodismo como antaño. Por supuesto las cosas han cambiado, el periodismo de hoy es distinto al que solía existir cuando empecé hace más de dos décadas atrás. Los avances tecnológicos nos obligan a comenzar a usar hiperlinks y comenzar a complementar nuestros temas con cosas que ya hayan sucedido anteriormente, más que un reto parece algo que va a ser muy divertido.