Sigamos divagando de la vida, esta vez hablemos un poco de vida y de prioridades y otras hierbas.

Yo creo que soy una persona que se aburre rápido de las cosas cuando estas no toman el curso que deberían tomar. Las cosas se supone que deben ser lo mas cercano a lo perfecto y sin intromisiones externas que puedan influir en su resultado. Lastimosamente siempre están los obstáculos que vuelven aburrida la vida.

Es bueno conocer las limitaciones que tiene cada uno para ir superándolas y obviar aquello que no nos interesa. Esto lo he estado aplicando en mi recuperación. Un día me di cuenta que no podía leer, al poco rato me di cuenta que no veía completo por un ojo y posteriormente la historia que aquellos que me conocen ya la saben, es decir unas complicaciones en el cerebruto en plena pandemia. Yo la verdad no se donde estaría el día de hoy sin mi hermano, el cual desde el día uno ha estado para mi y es el que me ha dado la fuerza para salir adelante.

El punto es que no debemos darnos nunca por vencidos, puede que las cosas parezcan difíciles y de hecho lo son! Pero si vamos a darnos por vencido ante cualquier problema entonces tenemos algo que está fallando. Siempre hay que tratar de poner lo mejor de uno así sea en lo mas pequeño, recuerden siempre el famoso aforisma romana: El que puede lo más, puede lo menos.

¿Imagino que a estas alturas ya se han dado el mensaje?

Pues bien, la idea es que uno nunca se debe rendir no importa que tan difícil parezca la meta. Uno se puede aburrir y parar un rato, eso es hasta cierto punto valido. Pero el hecho de rendirse es algo que realmente no lo es.

Sobre cosas de aburrimiento en trabajos creo que podría hablar toda una semana sin parar. Eso sucede generalmente cuando trabajamos en sociedad, ya que no todos comparten los mismos ideales y muchos que a veces no entienden el punto de donde se debe llegar son los que tienen la batuta. Sin embargo, en todo equipo hay gente muy valiosa que nos hace crecer con la sabiduría que nos comparten. A largo de los años he trabajando con mucha gente de los cuales he aprendido cosas que me han ayudado a hacer lo que soy el día de hoy.

Puedo estar equivocado o no, pero creo que somos el producto de todos aquellos que nos rodean además de ser todo lo que estudiamos, experiencias y lo que la vida misma nos enseña, volviéndonos especiales.