Casi una vida después
la esperanza de crecer
va marchitándose con los arboles
donde los frutos
se niegan a salir
Las calles hoy vacías
huelen a humanidad
que tanto transitaron en ellas
y hoy bajo esta luz
es todo un vacío oscuro
La casa donde crecí
no existe mas
murió con los años
que en la melancolía
transformo sus ladrillos en llanto
El árbol de la vida
va dejando su verde vida
por un amarillo de otoño
anunciando así
una nueva temporada
Casi una vida después
abrimos el cuaderno de recuerdos
donde la familia crecía
en medio de nuestros juegos
mutando del estado de niños
Hoy con las ramas débiles
arrojamos hojas al viento
amarillas como hojas de libro
que vuelan libres en el aire
buscando quizá un comienzo
Casi una vida después…
solo queda el amor