En mi piel
tu piel
comulgamos del sudor
tierno y acariciante

En mi piel
tu piel
sentimos placeres prohibidos
pecado mortal

Dos almas
sentadas una al otra
comulgando del placer
en una cáliz de sangre

En mi piel
tu piel
arrojamos los demonios
nacidos de días azules

En mi desnudez
tu desnudez
exploramos la sabiduría
tiempo eterno de los sentidos

En mi alma
tu alma
renacemos en el deseo
labios rugientes de pasión

Dos almas incongruentes
unidas por placeres insanos
caníbalizando las sensaciones
servidas en cristales rojos

En mi piel
tu piel
descubrimos secretos
escondidos por los dioses
bajo el tabú del orgasmo