Hubo una leyenda
en una tierra ajena
un espacio en blanco
como los cielos de la tierra

Hubo un ángel
observando el mundo
escuchando los latidos
viendo un mundo sin sentido

En la tierra
un alma en pena
sintió al ángel
invitándolo a la tierra

Un ángel escuchando
se despojo de las alas
para llegar hacia ella
nuevos mundos por recorrer

Ella desde su corazón
cobijo al ángel
dándole esperanza
dándole su calor

El ángel sin alas
imaginaba un mundo
con la presencia de ella
dibujando historias en las nubes

Ella cambiaba
el ángel la esperaba
espacios futuros
escritos en rabo de nube

Un día ella partió
cambiando el mundo
fría como el hielo
perdiendo comunicación

El ángel en su sombra
empezaba a sangrar
bajo mil preguntas
descubriendo un mundo

Ella decidió partir
enterrando al ángel
destruyendo la regla de oro
olvidando lo domesticado

Un mundo de dolor
renació en ese momento
sangre en los pies
marcando el nuevo destino