Si tienes tiempo
aprende a morder una madera
tan suavemente que no la rompas

Solo pása los dientes suavemente
experimentando el sabor agridulce
como aquellas frutas olivas
que en las noches bohemias solíamos probar

Si la madera no te place
empieza pelando melocotones
sientendo la suavidad de la piel
como el acariciar un potito de bebe
tan tierno como un ángel

Aun así
si no te gustan ambas opciones
te invito a caminar conmigo
levantando polvo a viejos caminos
que en siglos nadie paso
son aquellos que los dioses crearon
para las almas que se reunieran después de una vida

Te invito a que descubramos estas rutas
por las que nos iremos conociendo
para así volver a ser uno
mientras nos disolvemos en la eternidad