Si fuera fruta
dejaría tu piel
acariciar mi cáscara
transformándola en tus manos

Dejaría tu lengua,
cálida y deseante,
tomar un sorbo de mí
para intercambiar elixires

Si fuera fruta prohibida
te dejaría devorarme
como aquellos caníbales
empezando un ritual profano

Mutaríamos horizontalmente
fusionando nuestra esencia
en nuevos sabores de deseo

Beberíamos del cáliz de amor
Jugos de fruta nueva
en sabores de piel

Dulce sueño frutal
que empieza en lo más profundo
como una caricia al sol
terminando en una cintura deseada