José Carlos Botto Cayo
Me gusta escribir, decía el joven;
palabras emanaban del cielo:
eran fragmentos de ideas
envueltas en un manantial de sueños.
Los ojos se llenaban de colores vivos,
como despertando de un sueño eterno,
y entre los fragmentos de ternura
surgían palabras quietas.
¿Quién será ese personaje?,
pensaba entre los matorrales de esperanza.
¿Quién pronunciará esas palabras
en este espacio silencioso?
Todo es tan raro en este paraje,
que las palabras corren solas,
salpicando la tinta oscura
sobre las hojas que dejamos ayer.
https://www.adeprin.org/los-hijos-del-chip/
Fuente: Botto Cayo, J. C. (s.f.). Bottocayo. Obtenido de https://bottocayo.com/

