El silencio que mira y escucha
apagado en una esquina del ayer
viviendo uno a uno los recuerdos
en mundos llenos de posibilidades

Cada mirada pasada
aprieta hoy el cuello
como un seguro invisible
que amarra el alma

Tus palabras silenciadas
penetran mis oídos dulcemente
mientras los «que sería si»
llenan las calles del poema

Todo aquello que nació
muta suavemente en ideas
como el aroma a tu piel
en las ojeas de los versos