Las puertas del alma
nacen en primaveras
que toman el brillo de la piel
en momentos de oscuridad

Los ojos oscuros
van creando nuevos colores
como un renacer en negro
bajo los murmullos de la piel

Nada es ni nada queda
en los papeles escritos
solo fragmentos de un carbón
creado en los remordimientos

Las puertas del alma son sensibles
como las caricias de un Dios
que no quiere vernos
en los muros del tiempo