Me miran
como en una jaula invisible
donde pensamientos vuelan
envolviéndose con sus almas

Me escuchan
como vacíos espirituales
que silenciosos se arrastran
en la sangre de sus cuerpos

Me sienten
como flechas de fuego
atravesando la piel
de sus sueños escondidos

Se vuelven mixtura
con las letras del océano
que en torbellinos de emociones
fusionan todo en un uno