Las manos del poeta
son claras como el sol
y suaves como la luna

Transforman espacios
con movimientos mágicos
como un mago medieval

Teje sus letras en plata
con la habilidad de un felino
que deja sentir toda su piel

Las manos del poeta
crean vidas pasadas
tomando su escancie
en palabras sublimes

Son escultoras de vida
con la precisión
que un Miguel Ángel
solo nos podría dar

Su corazón
es un gran prado
donde amores profanos
cuentan historias en la oscuridad