Judith Vives, Barcelona

El 8 de diciembre de 1980, John Lennon tuvo un día ajetreado. Realizó una sesión de fotos para la revista Rolling Stone, dos entrevistas para diferentes medios y una sesión de grabación del nuevo disco que preparaba junto a su mujer, Yoko Ono. Ya hacía 10 años que los Beatles se habían separado y Lennon había seguido su carrera en solitario.

A lo largo de esa jornada, el cantante coincidió con algunos de sus fans y seguidores que, como era habitual, lo paraban para pedirle un autógrafo. Uno de estos fans era el joven Mark David Chapman, que pocas horas más tarde se haría tristemente famoso por convertirse en el asesino de su ídolo.

En aquel momento, el fotógrafo Paul Goresh estaba junto al cantante y tomó una imagen en la que se puede ver a Lennon junto a su futuro asesino.

Eran las 10 y media de la noche cuando Lennon y Yoko Ono regresaban del estudio de grabación a su casa, situada en el edificio Dakota de Nueva York, frente a Central Park.

Chapman, que había estado esperando unas horas ante el edificio, se acercó a la pareja y disparó cinco balas que impactaron en el cuerpo del antiguo Beatle. Lennon murió pocos minutos después, de camino al Hospital Roosevelt.

Según el informe de autopsia del médico forense del Condado de Nueva York, con fecha del 9 de diciembre, la causa de la muerte fueron las heridas provocadas por los múltiples disparos en el hombro y el tórax izquierdo, el pulmón izquierdo y la arteria subclavia izquierda, que causaron una hemorragia interna y externa.

Lennon fue incinerado el 10 de diciembre en el Cementerio Ferncliff de Hartsdale, Nueva York. Su viuda, Yoko Ono, no quiso organizar ningún funeral, aunque se realizaron varios homenajes y tributos en honor de John Lennon.

¿Quién era Mark David Chapman?

Mark David Chapman nació en Forth Worth (Texas) en 1955. Era hijo de un militar de las Fuerzas Aéreas y una enfermera. Su infancia fue difícil, marcada por los malos tratos, los abusos sexuales y el bullying.

Con 18 años, su vida dio un giro al convertirse al protestantismo y matricularse en una universidad presbiteriana. A finales de los años 70 sufrió una depresión que le llevó a intentar suicidarse. En algunas entrevistas que concedió, afirmaba que empezó a escuchar voces en su cabeza.

A lo largo de su vida se obsesionó con varias cosas, como la novela El guardián entre el centeno , de J.D. Salinger, que retrata a un joven desencantado con la vida. Chapman llegó el punto de identificarse con su protagonista Holden Caulfield y a escribir cartas firmando con su nombre. Otra de las obsesiones de Chapman sería la música de los Beatles.

Sin embargo, se enfadó con Lennon cuando el antiguo Beatle proclamó que la banda “era más famosa que Jesús”. Empezó a destrozar discos del grupo y su odio por Lennon fue creciendo poco a poco. A pesar de ello, en otras entrevistas ha defendido que lo hizo para poder “tener una identidad propia”.

Tras el juicio por el asesinato de Lennon, Chapman sería condenado a cadena perpetua, con opción a pedir libertad condicional tras cumplir 20 años en prisión. Desde el 2000 ha tratado de conseguirla un total de 10 veces, pero siempre le ha sido denegada.

El Memorial de John Lennon

En Central Park, a la misma altura del edificio Dakota, se puede visitar un monumento en memoria de John Lennon. Se trata de un mosaico circular en el que se puede leer la palabra “Imagine”, título de una de las canciones más famosas del cantante.

Este memorial, bautizado como Strawberry Fields (en homenaje a una de las canciones de los Beatles), se construyó cinco años después de la muerte de Lennon. Se escogió esa parte del parque en concreto por ser la favorita de la pareja en el parque.

Hoy en día se ha convertido en un lugar de peregrinación para todos los fans de los Beatles, que le rinden homenaje especialmente en el aniversario de su nacimiento y de su muerte.