Por GONZALO CARETTI

“They ask no quarter, yeah!
without quarter, quarter, yeah!
the dogs of doom are howling more!”
(“No piden cuartel / sin cuartel, cuartel/ los perros del mal están aullando más”)

No Quarter

Decían de ellos que celebraban misas negras en los camerinos. Que tenían un pacto con el diablo. Incluso, que practicaban el canibalismo. Su poderosa puesta en escena y las leyendas de sus fiestas y excesos les dotó de un magnetismo embaucador. En los años 70, Led Zeppelin eran la banda más rompedora y peligrosa del mundo, y en los 80 de las muy contadas bandas que llenaban estadios. Todo en ellos fue un exceso.

Casi 35 años después de su disolución, Led Zeppelin es, después de los Beatles, la banda con más discos de platino, cinco. Robert Plant a la voz, Jimmy Page a la guitarra, John Paul Jones al bajo y teclado y John Bonham a la batería, crearon una formación irrepetible a la que la revista Rolling Stone incluyó en el puesto 14 de la lista de bandas más grandes de la Historia.

“Para mí, la esencia, la verdadera personalidad de Led Zeppelin es Jimmy Page”, apuntaba el guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards en 2011. Quizá sea un poco exagerado, ya que Plant está considerado uno de los cantantes más influyentes de la historia del rock, y “Bonzo” Bonham, de los mejores baterías.
Los orígenes: The New Yardbirds

Sin embargo, seguramente fuera Jimmy Page el motor del grupo. “Ah, Jimmy, el chico tímido de los Olympic Studios… gran músico”, recuerda Keith Richards. El joven Page contaba ya con una gran reputación. No solo como músico de estudio, también por ser el último guitarrista de una de las bandas de Blues Rock más emblemáticas de la historia, The Yardbirds, en la que también tocaron Eric Clapton y Jeff Beck.

En 1968 The Yardbirds se disolvieron y Page, junto al bajista Chris Dreja, deciden iniciar su nuevo proyecto. Tras distintas recomendaciones, viajaron a Birmingham para escuchar a la banda de un peculiar cantante que empezaba a destacar: Robert Plant. El cantante aceptó la oferta de ambos y entró a la banda, llevando consigo a un amigo: John Bonham. Surgían The New Yardbirds, el primer nombre de la formación.

Sin embargo, pronto Dreja decidió cambiar su orientación profesional para convertirse en fotógrafo, dejando vacante el puesto de bajista. El puesto finalmente cayó en John Paul Jones, un bajista de sesión amigo de Page. La banda quedaba cerrada, pero quedaba la polémica del nombre, ya que The New Yarbirds generaba problemas legales. Muchas han sido las versiones sobre cómo se llegó al nombre de Led Zeppelin. Pero esa es otra leyenda…

Led Zeppelin I, enero de 1969

Fue Atlantic Records, firma que trataba de reclutar al mayor número de grupos posibles de lo que luego se llamó “Invasión Británica”, quien les pagó 200.000 dólares para producir su primer disco. Se publicó en enero del 69.

El disco, con la impactante portada del dirigible Hindemburd ardiendo, obtuvo una gran crítica en EE.UU., pero no en Reino Unido. El disco rompió la escena con alegres y desenfadas canciones de blues/rock como “Good Times, Bad Times” o acústicas intensamente melancólicas con potentes cambios de ritmo (Babe, I’m Gonna leave you).

El riff de guitarra de “Comunication Breakdown” está considerado por muchos como uno de los más influyentes de la historia del rock, ya que puso los pilares de lo que luego se convirtió en Heavy Metal.

Led Zeppelin, “Communication breakdown”

Las explosivas actuaciones en directo, especialmente en su primera gira estadounidense, ayudaron a construir la leyenda del grupo más duro del planeta.

Led Zeppelin II, octubre de 1969

En medio de sus giras europeas y americanas lograron grabar su segundo álbum. Se publicó el 22 de octubre, y consagró definitivamente a la banda.

Alcanzó el número 1 en las listas de Reino Unido y EE.UU. y lo mantuvo durante siete semanas, desbancando el Abbey Road de los Beatles.

Incluye canciones como el lascivo “Whole Lotta Love” o “Heartbreaker”, que han permanecido en la Historia del rock. Incluye, además, la impresionante “Moby Dick”, canción instrumental y solo de batería que consagró a John Bonham. La gran acogida de crítica y público permitió a la banda alargar sus conciertos ante un público totalmente entregado.

Led Zeppelin III, octubre de 1970

Fue el más criticado, aunque la Historia ha situado algunos de sus temas como auténticos clásicos. Pese a comenzar con el potente estilo que les había caracterizado con “Inmigrant Song” (primer single de la banda) o el trepidante ritmo folk de “Celebration Day”, este tercer disco rompe con su línea marcada.

Y lo hacen desde la suave melodía de “Tangerine”, hasta ese homenaje a los origenes ‘bluseros’ que se ha convertido en uno de sus grandes clásicos: “Since I’ve Been Loving You”, donde Page hace un alarde de genialidad compositiva y técnica.

Led Zeppelin IV (Untitled o Zoso), noviembre del 1971

Las críticas al anterior álbum calaron mucho en la banda, sobre todo en Page, lo que provocó que este álbum carezca de nombre. No de simbología, aquí aparecieron las famosas runas, cuatro símbolos que representan a los miembros de la banda.

Para entonces, a Led Zeppelin ya les perseguía la leyenda de grupo oscuro, apetecible, de la banda más peligrosa del mundo, apoyada en sus excesos de alcohol, drogas y fiestas sexuales.

El disco ha sido, con 23 millones de copias, el más vendido de sus trabajos. De ahí han salido autenticas obras maestras, desde temas rockeros como “Black Dog” o “Rock n’Roll”, hasta la canción más conocida de la banda, la emblemática balada “Stairway to Heaven”. Incluso, algunas enigmáticas y épicas, con melodías medievales como “The Battle of Evermore”.

Houses of the Holy, marzo de 1973

Supuso un cambio de ideas en el grupo, mezclando estilos ya antes abordados como el blues, el folk, e incluso, matices de reagge.

Contiene históricas composiciones como “The Song Remains The Same”, o “No Quarter”. La banda hizo las grabaciones bajo un sello propio que crearon, Swan Song, que dependía no obstante de Altlantica Records, y cuya logotipo, que reproduce al dios griego Apolo, se convirtió en símbolo del grupo.

Physical Graffiti, febrero del 1975

Mantener el ritmo era difícil, y el grupo se tomó un descanso entre el 74 y el 75. Pero en febrero de ese año surgía Physical Graffiti, álbum doble que contiene temas épicos como “Kashmir”, a la que Robert Plant definió como “la canción definitiva de Led Zeppelin”.

Por la cantidad de composiciones, está considerado por crítica y público como el uno de los mejores de la banda y supuso la coronación de Led Zeppelin en la historia del rock. Las poderosas actuaciones, incrementaban el aurea.

Presence, marzo de 1976

Con un carácter más lento y suave, siempre fue el disco preferido de Page. El disco fue grabado en tan solo 18 días, no en las mejores condiciones.

Plant, convaleciente tras un grave accidente de tráfico; John Bonham recayó en sus problemas de alcoholismo y Jimmy Page luchaba contra su adicción a la heroína.

In Through the Out Door, agosto de 1979

Es el primer y único álbum de Led Zeppelin que contiene temas en los que no figura Page como autor. La responsabilidad de la composición recayó, especialmente, en John Paul Jones.

En la gira de este disco, el 25 de septiembre de 1980, John Bonham moría como consecuencia de una intoxicación etílica durante una fiesta en la mansión de Page en Windsor. El suceso impactó a la banda, que decidió disolverse.

Nunca volvieron a grabar. Un contrato les obligaba a sacar un nuevo LP, así que la compañía optó por sacar material inédito hasta entonces en el disco Coda.

Cifras para la Historia

Led Zeppelin nunca se volvieron a juntar. Las colaboraciones de Plant y Page han sido numerosas, incluidas algunas entre los dos miembros más emblemáticos. Pero el grupo que hizo temblar los estadios terminó con la muerte de John Bonham.

En 12 años investigaron los estilos y transformaron la música, crearon polémica, y tampoco les faltaron juicios por ‘plagio’. No en vano, algunas canciones se inspiraban en clásicos del blues, como “The Lemon Song” (Led Zeppelin II) , una versión de “Killing Floor” del bluesman Howlin’ Wolf.

En cifras e influencia, Led Zeppelin tiene pocas comparativas. Jimmy Page está considerado uno de los cinco mejores guitarristas de la historia. Robert Plant, según la Rolling Stone, el mejor cantante del rock y John Bonham, uno de los más influyentes baterías. La revista considera el solo de guitarra de “Stairway to Heaven” el mejor del rock, y tres de sus discos se encuentran en la lista de los 100 mejores álbumes.

Artistas de todos los estilos, desde el exguitarrista de Guns n’ Roses, Slash, hasta Sheryl Crow o Duran Duran, han hecho versiones de sus temas. Pocos se han podido resistir a su salvaje embrujo.


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