El Gobierno de China prohibió hace algunos años la reencarnación sin el permiso adecuado. En un país esencialmente budista, la Administración Estatal de Asuntos Religiosos creó una ley en la que los monjes budistas solo pueden reencarnarse siguiendo ciertos procedimientos y, según publicó News Week, fue una «medida importante para institucionalizar el manejo de la reencarnación».

Esta ley trajo consigo una gran polémica porque, según varios monjes budistas, la decisión puede dividir al Tibet entre dos líderes espirituales.

El actual Dalai Lama, quien tiene 82 años, ha comenzado a planificar su sucesión, pero no seguir lo que dice el Gobierno chino. Por lo tanto, si todo sigue así, en el Tibet puede haber dos líderes: «Uno elegido por el gobierno chino y otro por los monjes budistas», agregó News Week.

Eso no es todo, según un experto en budismo «el Dalai Lama ha sido el principal símbolo de unidad e identidad nacional, pero es muy probable que la batalla por su encarnación sea muy relevante».

Hay quienes creen que realmente se busca regular la reencarnación, mientras que otros apuntan a que el Gobierno chino busca controlar la religión imperante en el país. ¿Tú qué crees?

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