Desde el siglo XX a esta parte, las sectas han empezado a abundar en el planeta. ¿Señal de los tiempos?. Ahora traemos información de una de las mas extrañas, la cual, dicen que sus enseñanzas provienen de los mismos extraterrestres, es la secta de los Raelianos

La secta de los raelianos, con sede en Canadá, y con adeptos en 84 países asegura que los seres humanos son fruto de un experimento biológico realizado por extraterrestres, una verdad que fue revelada por los propios extraterrestres a Claude Vorilhon, conocido por sus adeptos como “Rael, el mensajero” en 1973.

Según los raelianos, el 13 de diciembre de 1973, Claude Vorilhon (nacido en 1946), de nacionalidad francesa, más conocido como Rael, fue en su día un periodista deportivo, que llegó a tener su propia revista sobre el mundo el motor, Auto Pop, con bastante éxito, fue secuestrado por extraterrestres y conducido en platillo volante a un planeta no identificado donde se le reveló la verdad sobre la Humanidad. “Rael, el mensajero”, como es conocido por sus adeptos, fue el fundador de la secta ese mismo año y de la empresa Clonaid en 1997, que asegura haber clonado un ser humano.

Estos seres extraterrestres muy avanzados científicamente, conocidos como los Elohim (una de las palabras que se usan en la Torah para referirse a Dios), crearon la vida sobre la Tierra mediante ingeniería genética. Según la doctrina raeliana, una combinación entre la clonación humana y la “transferencia mental” podría, en última instancia, proveer a los humanos del don de la inmortalidad.

Según Vorilhon, en diciembre de 1973, unos seres que venían en un ovni, procedentes de una civilización de 25.000 años de antigüedad, tuvieron varios encuentros con él y le dieron un mensaje sobre el origen humano. Este mensaje dice que después de la formación de la Tierra, unos seres de otro planeta (los Elohim, que para los raelianos significa “los que vinieron del cielo”) crearon a los humanos y al resto de los seres vivos de la Tierra mediante manipulación del ADN e ingeniería genética.

El mensaje dictado a Rael durante su encuentro con los Elohim afirma que éstos enviaron a todos los profetas que establecieron el origen de las principales religiones (Abraham, Buda, Jesús, Mahoma, etc).

Los raelianos creen que los Elohim volverán a la Tierra cuando haya un número suficiente de gente viviendo en paz e interesada en ellos. Según los raelianos, esto ya se había anunciado en todos los textos religiosos. Los Elohim desean celebrar este encuentro en una embajada que debe construírse para ellos, y compartirán sus conocimientos científicos con nosotros, su creación. Uno de sus principales objetivos es informar a toda la gente que sea posible sobre su raza extraterrestre.

El símbolo elegido inicialmente por Rael para su movimiento fue verdaderamente polémico: era una estrella de David con una esvástica dentro.

El movimiento raeliano, con base de operaciones a unos doscientos kilómetros al este de la ciudad canadiense de Montreal, en Canadá, afirma haber reclutado más de 50.000 seguidores en 84 países del mundo, algunos con recursos económicos más que suficientes para investigar la clonación humana.

Los parlamentos francés, belga y las autoridades del cantón suizo de Tessin han calificado a los raelianos de secta peligrosa, “el culto de ovnis más extendido en occidente”, cuyo principal objetivo es construir una “embajada” en Jerusalén para recibir próximamente a los extraterrestres que, según ellos, crearon la vida en la Tierra.

Adeptos franceses de la secta raeliana, se manifestaron en una zona céntrica de París a favor de la cloanción humana con fines reproductivos, porque según ellos se trata de la primera etapa hacia “la vida eterna”. Los manifestantes distribuían octavillas a los transeúntes en las que se podía leer: “en algunas décadas, cuando los mecanismos de transferencia de memoria se conozcan y se dominen, la clonación nos permitirá acceder a la vida eterna”, además aconsejaban leer el último libro sobre la clonación humana de Rael, el líder de la secta afincado en Canadá.

Las creencias de los raelianos

El credo raeliano se basa en que no existe una deidad creadora, sino que los seres humanos han sido originados por extraterrestres mediante la manipulación de su propio ácido desoxirribonucleico (ADN).

Para los raelianos, una de las pruebas de esta “verdad” se encuentra en la Biblia, dónde el término “Elohim” es traducido como “Dios”, cuando en realidad significa “los que llegaron del cielo”, es decir, extraterrestres.
Para los raelianos es que no existe vida después de la muerte, sólo cuando los extraterrestres regresen a la Tierra, sus seguidores tendrán la posibilidad de vivir en extraordinarios planetas donde los alienígenas les proporcionarán parejas de gran belleza.

Los raelianos también defienden la absoluta libertad sexual, el derecho a la anticoncepción y el aborto, la igualdad entre sexos y razas y el derecho a utilizar la investigación genética para mejorar la raza humana y eliminar las enfermedades.
Durante su comparecencia en marzo de 2001 ante el subcomité de Supervisión e Investigación de la Clonación Humana del Congreso de EEUU, Rael afirmó: “Creemos que la ciencia es nuestra religión”.

Los raelianos creen que la inmortalidad será algún día posible gracias a la ciencia. El profeta Rael explica que se conseguirá siguiendo estos pasos:

1. Crear una copia genéticamente idéntica de alguien mediante las técnicas de clonación
2. Hacer que el clon crezca y madure mucho más rápido de lo normal (Rael está convencido de que los científicos del futuro desarrollarán un “proceso de crecimiento acelerado”. De este modo, y mediante un proceso guiado de autoensamblaje de las células, o incluso un proceso nanotecnológico, se podrá crear un cuerpo humano en muy poco tiempo.
3. Transferir la memoria y la personalidad del individuo original al clon ya maduro mediante algún tipo de proceso, presumiblemente con un ordenador que absorba las ondas cerebrales del sujeto original, trasfiriéndolas posteriormente al nuevo clon.

No está nada claro para los ajenos al movimiento raeliano cómo se van a conseguir el segundo y el tercer paso, pero parece que está aumentando la investigación en Asia y otros lugares respecto al crecimiento acelerado y a la comunicación ordenador-cerebro. Teóricamente, sería posible transferir la memoria y la personalidad en un chip, pero en la práctica no ha habido aún resultados.

Rael propone también que la clonación puede ser la solución al terrorismo suicida, ya que los terroristas no podrían eludir su castigo eliminándose a sí mismos si pudieran ser “resucitados” tras el ataque.

La relación de la secta con Clonaid

En el mundo raeliano, el concepto de clonación suele referirse no sólo a la clonación puramente biológica, sino también a la “transferencia mental”, descrita en el punto anterior, para crear directamente clones adultos.

En 2002, la compañía raeliana Clonaid anunció su intención de clonar un ser humano por primera vez en la historia, si bien los profesionales médicos y los científicos vieron este objetivo como muy poco probable dada la tecnología actual. El 26 de diciembre de 2002, la científica raeliana francesa Brigitte Boisselier anunció que la compañía había conseguido que naciera una niña mediante cesárea, la primera de cinco supuestos bebés en total. El día de año nuevo de 2003, la noticia se difundió por la prensa internacional. Los raelianos no aportaron pruebas de este nacimiento ni de que el recién nacido fuera realmente un clon, apelando al derecho de estos bebés a llevar una vida normal. Boisselier afirma que si aportara pruebas sería encarcelada en su país de origen, debido a la nueva legislación francesa que prohíbe estas prácticas. En los últimos años no ha habido ninguna prueba que confirmara el anuncio de Clonaid.

Brigitte Boisselier, la doctora que anunció el supuesto nacimiento del primer bebé clonado, ostenta el cargo de obispa en la estructura de la secta, uno de los más elevados entre los raelianos, y una de las personas de confianza del líder de la secta Rael.

Según Boisselier, “Clonaid ahora es una compañía privada con inversores pero sin relación económica con el movimiento”. Aunque la relación económica entre Clonaid y los raelianos puede ser difusa, los vínculos espirituales son claros y Boisselier no los oculta.

La reencarnación

Los raelianos parecen tener interés no sólo en la inmortalidad, sino también en la reencarnación. Otro de sus objetivos sería traer al presente a individuos famosos como Jesús o Hitler, ya sea para recibir inspiración divina, o para aplicar castigos retroactivos. En realidad no creen en la reencarnación tal y como se describe en los escritos místicos, ya que no creen en la existencia de un ente etéreo libre de ataduras físicas (lo que se entiende como “alma” en el mundo cristiano). En sus libros, los raelianos explican que el alma es un estado primitivo del ADN humano. Consideran que la clonación humana es el único medio para conseguir la vida eterna. En última instancia, el ADN debería ser suficiente para traer a alguien desaparecido de vuelta al presente. Sin embargo, la reencarnación requeriría una “grabación” de la mente del individuo, para usarla en la “transferencia mental” en un adulto clonado plenamente desarrollado, que no haya sido expuesto a ninguna “actividad sensorial”.


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