El decir que el rock latino es sencillamente un asunto de idioma es una manera simplista de definir un movimiento que ha tenido una larga trayectoria y que ha enriquecido su esencia con una gran cantidad de estilos y variaciones.

A mediados de los cincuentas el legendario cantante y guitarrista Ritchie Valens se convierte en un pionero con su mezcla de ritmos latinos y rock & roll, logrando pasar a la historia con «La Bamba» (exitosamente interpretada por Los Lobos en 1987) y dejando de manifiesto que el rock no es excluyente en materia de lenguaje.

En México y España, motivados por la popularidad del rock & roll y el posterior auge de la Beatlemania, se forman una serie de bandas que a su vez crean una solida base de seguidores locales. A fines de los sesentas en la ciudad de San Francisco, California, emerge el movimiento Chicano, liderado por Santana y que se caracteriza por una cautivante muestra de virtuosismo instrumental. El debut de Santana se mantiene en las listas de discos más vendidos en Estados Unidos por 24 meses, en tanto que sus canciones «Evil Woman» y «Jingo» se convierten en los primeros «hits» del grupo, sin dejar de mencionar la extraordinaria puesta en vivo de «Soul Sacrifice» en el primer festival Woodstock.

En 1969 se forma War en Long Beach, California. El conjunto combina elementos de rhythm & blues y ritmos latinos en canciones que se basan en eventos sociales y politicos. Por su parte, el cantante y tecladista Bobby Espinosa lidera una banda originalmente conocida como V.I.P. y que luego de cambiar su nombre a El Chicano, edita en 1970 un disco que incluye «Viva Tirado», tema instrumental que se convierte en un suceso de costa a costa. En 1971 Jorge Santana (hermano de Carlos Santana) forma Malo, debutando con el pegadizo «Suavecito».

Durante los setentas America del Sur produce una nueva corriente de cantantes y compositores influenciados por el Flower-Power y el legado dejado por The Beatles, que en su mayoria interpretan canciones que giran en torno a valores humanos como el amor, la amistad y la solidaridad. Entre ellos cabe mencionar al grupo folk-rock chileno Los Jaivas que fusiona sonidos primitivos andinos con instrumentos modernos y al conjunto de pop/rock acústico argentino Sui Generis, liderado por Charly Garcia y Nito Mestre.

En los ochentas una nueva ola de rock latino comienza a salir del subsuelo y a alimentar la avidez de una juventud dispuesta a apoyar a sus propias bandas. En México, mientras El Tri (originalmente conocido como Three Souls In My Mind) decide continuar con su rock & roll visceral, grupos como Maná y Caifanes (que derivaria luego en Jaguares) optan por un estilo accesible que comienza a dominar las listas de popularidad. En España, una corriente llamada la Movida Madrileña presenta a bandas de tecno-pop como Mecano, incluyendo la sensual voz de la cantante Ana Torroja y Alaska y Los Pegamoides (luego conocidos como Alaska y Dinarama), liderada por Olvido Gara, sin dejar de lado el rock pesado que en 1984 ve nacer a Héroes del Silencio.

En Argentina, Soda Stereo con su mezcla de Brit-pop y pop/rock latino, Los Enanitos Verdes y el ska/rock de Los Fabulosos Cadillacs dominan el panorama local. En Chile, Los Prisioneros emergen en medio de un convulsionado ambiente social, del que se desprende el sentido de la mayoría de sus canciones. Con el paso del tiempo artistas con una evidente variedad de influencias decidirian imprimirle un sello propio a sus propuestas musicales, entre ellos Aterciopelados, Café Tacuba, Control Machete, La Ley y Molotov.

En Estados Unidos las comunidades Hispanas ven nacer a una serie de agrupaciones que intentan abrirse paso aprovechando el «momentum» generado por artistas de pop latino. Bandas integradas por miembros de familias latinas radicadas en ciudades tales como Los Angeles, Nueva York, Chicago y Miami comienzan a imprimirle su propio sabor a la escena rockera local. Desde la complejidad de Fulano de Tal hasta la simpleza de Bacilos. A fines de los noventas y con cierta timidez, Shakira comienza a dar muestras de su talento. Sus canciones logran adquirir respaldo popular, la elevan al nivel de superestrella y la hacen parte del popular «crossover» con el que tiene la oportunidad de conquistar al mundo no Hispano. Por su parte, el colombiano Juanes, al igual que su predecesor Carlos Vives, decide probar suerte en temas que combinan ritmos de su tierra natal y pop/rock que en poco tiempo invaden las ondas radiales.

Cuando pareciera que todo ha sido hecho en materia musical, el rock latino sigue su proceso de crecimiento, conjugando sonidos, ideas y sentimientos.