El hard-rock señaló, en muchas formas, el fin de los creativos 1960s. Dentro y alrededor de las ciudades de la contracultura, hard-rock se convirtió en una forma de afirmar una instancia militante menos «confrontacional». Musicalmente, el hard-rock era el punto final de una evolución del blues se había visto a los músicos blancos de clase media reinventar la música de los músicos negros esclavizados como un entretenimiento para la juventud occidental. El hard- rock seguía basado en el blues, como el rock’n’roll lo había sido, pero un tipo de música más rápida, más ruidosa y más fuerte, que enterraba el sufrimiento de la gente negra bajo miles de decibeles.

Se pueden encontrar los pródromos del hard-rock en bandas tales como Cream (Inglaterra), Blue Cheer (California) y Guess Who (Canada), que ya habían enfatizado la amplificación y centraban la canción alrededor del riff de guitarra. Y ellos eran ciertamente una influencia mayor para las bandas británicas que «inventaron» el hard-rock.

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Black Sabbath (2), una banda altamente influyente, más adelante deterioró el grado de habilidades requeridas para tocar el hard-rock, pero sus riffs distorsionados y florecientes, sus monstruosos grooves, sus ritmos marciales, su canto monótono y sus temas de horror, evocaban la visión de un universo futurista medieval, y pusieron los cimientos para el black metal y el doom-metal. Las proezas melódicas e instrumentales eran componentes despreciables de sus trabajos más típicos, Paranoid (1971) y Master Of Reality (1971). Ellos no fueron los inventores de la música gótica, pero ellos fueron los primeros en transformarla en un nuevo género. Ellos fueron el ataque final a los roqueros, hippies, cantautores y cualquier otro que valorara el contenido sobre la forma.

Queen (1) fueron los bufones del movimiento hard-rock. Tomaron ideas del rock progresivo, del music-hall (Killer Queen, 1974) y del gospel (Somebody to Love, 1976); Aplicaron técnicas de producción fantásticas en A Night At The Opera (1975), dignas de una opereta de Frank Zappa; Y se convertirían en la quintaesencia del rock «ostentoso» con los himnos de 1977 (We Are The Champions, We Will Rock You).

Bad Company, formado por el vocalista de Free, Paul Rodgers, tomaron prestado del boogie sureño y le agregaron un tono lascivo, por ejemplo en Bad Company (1974).

En Estados Unidos muy pocas bandas abrazaron el sonido violento de las bandas de Detroit. Básicamente, el hard-rock estadounidense era la contraparte americana del hard-rock británico. Y el componente de blues era, generalmente hablando, más fuerte. Los líderes eran: Mountain (2), el equivalente estadounidense de Cream, que unieron blues, hard-rock y rock psicodélico con el épico Nantucket Sleighride (1971) y la colección barroca Flowers Of Evil (1971); James Gang (1), el poderoso trío de James Walsh cuyo Rides Again (1970) traiciona la influencia del rock progresivo; Grand Funk Railroad (1), vulgares iletrados pero maestros del «groove», y aún militantes en E Pluribus Funk (1971); Montrose (1), cuyo clásico derivativo es Montrose (1973); Bachman-Turner Overdrive (1), guiados por el guitarrista original de Guess Who, influenciados por los Who y por el boogie sureño en álbumes como Not Fragile (1974); Heart (1), quienes intentaron una fusión de folk-rock y hard-rock antes de venderse con Heart (1985).

El sonido de la revolución que llegó fue domado muy rápidamente, y el hard-rock se convirtió en un mero entretenimiento para las masas.

Vals sureño

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Los estados sureños de los Estados Unidos desarrollaron su propia marca de vibraciones «pesadas», con raíces en las tradiciones del boogie y el honky-tonk de los salones, y capaces de mezclar el country, el blues y el soul con el rock’n’roll. «El rock sureño», lanzado a lo largo de la nación por ZZ Top y los Allman Brothers Band en 1970, se convirtió en casi un generó por sí mismo. Jacksonville (Florida) fue su epicentro, su escena comenzó con el éxito Spooky (1967) de la primer banda de James Cobb, Classic IV.

Había un enlace con la escuela psicodélica de los 1960s, particularmente visible en Take Me To The Mountain (1970) por Headband de Shiva, Perpetuum Mobile de Mariani (1970), y Dead Man de Josefus (1970).

Allman Brothers Band de Jacksonville (3), con dos guitarristas principales (Duane Allman y Richard Betts), fue el primer mayor acto desde Grateful Dead para quienes la ejecución (improvisada) en vivo era más relevante que el álbum de estudio (compuesto). No es de sorprender, se convirtieron en la única banda que pase competir con los Grateful Dead en términos de multitudes. Su álbum debut, The Allman Brothers Band (1969), introdujo una forma de balada blues-rock, suelta, con mucha guitarra, una versión sureña de el rock de los Band, pero fueron los álbumes en vivo, Live At Fillmore East (1971) y Eat A Peach (1972), los que transformaron esas baladas en excursiones sónicas épicas.

Al agregar dos bateristas al formato de guitarras gemelas de los Allman Brothers Band, y mezclando esta alineación extensa con un espíritu rural más genuino, la banda del violinista de bluegrass de Nashivlle Charlie Daniels vino a representar la clase media del medio oeste, empezando con Fire On The Mountain (1974).

Ritmos sólidos y guitarras quemadas fueron también las armas principales en el arsenal de Atlanta Rhythm Section de James Cobb en Georgia, por ejemplo en Third Annual Pipe Dream (1974), the Marshall Tucker Band en South Carolina, por ejemplo en Searchin’ For A Rainbow (1975), Wet Willie en Alabama, por ejemplo en Dixie Rock (1975); y muchos otros. Ellos básicamente mezclaban hard-rock, boogie, country, soul y gospel, aunque que la banda tenía su propia receta y usaban diferentes porcentajes de cada ingrediente.

El álbum más original de esa era vino del oscuro Hampton Grease Band (10), Music To Eat (1971), una mezcla poco probable pero efervescente de Frank Zappa’s Absolutely Free, Captain Beefheart’s Trout Mask Replica y los Allman Brothers Band’s Eat A Peach.

Los proveedores finales y definitivos del boogie sureño fueron ZZ Top (2), cuyo mejor álbum, Tres Hombres (1973), fue una verdadera enciclopedia de estilos sureños, realzados por la guitarra de Billy Gibbons. Más adelante en su carrera, ZZ Top viró hacia el heavy-metal (es decir, el sonido inventado por sus descendientes) y adoptaron ritmos electrónicos devastadores, por ejemplo en Eliminator (1983), entregando así el mismo viejo concepto brutal a la generación punk.

Bandas tales como Black Oak Arkansas, la banda original de boogie de tres guitarras, mejor representados en Keep The Faith (1972), y los Outlaws (cuya sesión de 1975 Green Grass And High Tides bien podría ser lo más excitante del género) incrementaron la dosis de riffs de guitarras y ritmos pesados.

No había protagonistas (sin solos y sin virtuoso) en el sonido del grupo (también basado en tres guitarras) de Florida’s Lynyrd Skynyrd (2), los líderes de esta segunda generación, liderados por Ronnie VanZant. Sus objetivos erán prácticos: riffs como de piedra y ritmos estremecedores para cantar el estilo de vida macho (y autodestructor) del hombre sureño reaccionario. Second Helping (1974), el cual contiene su himno Sweet Home Alabama, fue su mejor demostración de fuerza, pero su terrible filosofía llegó al máximo con Street Survivors (1977), lanzado cuando VanZant moría en un accidente de avión.