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Bob Dylan, nacido Robert Allen Zimmerman, (24 de mayo de 1941, Duluth, Minnesota, Estados Unidos) es un cantautor, autor, músico y poeta estadounidense. Ha sido, durante cinco décadas, una de las mayores figuras en la música contemporánea, siendo considerado uno de los compositores y músicos más influyentes y prolíficos del siglo XX.[1] Muchos de los más célebres trabajos de Dylan datan de la década de 1960, cuando se convirtió en un cronista informal y un reacio testaferro de los conflictos estadounidenses. Algunas de sus canciones, como «Blowin’ in the Wind» y «The Times They Are a-Changin'», se convirtieron en himnos antibélicos y de los movimientos civiles de aquella época.[2]

Las primeras letras de Dylan contenían temas sociales, filosóficos e influencia literaria, desafiando la música pop convencional existente y apelando generalmente a la contracultura de aquel tiempo. Mientras expandía y personalizaba estilos musicales, mostraba una firme devoción por muchas tradiciones de la música americana, de folk y country/blues a gospel, rock and roll y rockabilly, a música folk inglesa, escocesa e irlandesa, incluso jazz y swing.[3] [4]

En los presentes años, Dylan ha sido reconocido y honrado por sus composiciones, interpretaciones, y grabaciones. Sus discos le han valido sendos Grammys, Globos de Oro y premios de la Academia, y su obra ha sido incluida en el Salón de la Fama del Rock and Roll, el Salón de la Fama de Compositores de Nashville y el Salón de la Fama de los Compositores. En 1999, entró en la lista de Las 100 personas más influyentes del siglo XX de la revista TIME y en 2004 alcanzó el segundo puesto en lista de «The Greatest Artists of All Time» de la revista Rolling Stone,[5] secundando a The Beatles.[6] En enero de 1990, fue hecho Caballero de la Orden de las Artes y Letras por el Ministro de Cultura de Francia Jack Lang; en el año 2000, ganó el Premio de Música Polar de la Real Academia Sueca de Música.[7] El 13 de junio de 2007 le fue concedido el premio Príncipe de Asturias de las Artes, y en 2008 recibió un reconocimiento honorario del Premio Pulitzer; también ha sido nominado varias veces al Premio Nobel de Literatura.[8] [9] [10] [11]

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Electrificando su sonido (1965 – 1966)

En la primavera de 1965 Bob Dylan se traslada a Inglaterra para realizar algunos conciertos. Conoce a los Beatles y a Eric Burdon, de The Animals, intérprete de una versión muy personal de «House of the Risin’ Sun». A The Beatles le une un vínculo de mutuo aprendizaje e influencias. Así, principalmente John Lennon manifiesta la influencia de Dylan en canciones como «Norwegian Wood», «You’ve Got to Hide Your Love Away», «Help!»…, que tienen letras más sinceras y pensadas, mientras que Bob Dylan no duda en experimentar sonidos nuevos y más lúdicos. El viaje por la Inglaterra de aquellos años y el encuentro con sus músicos estimulan aún más a Dylan, que se deja sugestionar por la sonoridad de las guitarras eléctricas, dejando de lado la vía acústica propia del folk. Los preliminares, sin embargo, no son del todo favorables: los puristas habían criticado asperamente las concesiones eléctricas que Dylan ya había incluido en Bringing It All Back Home, un disco que de cualquier modo representa su consagración definitiva entre el público, con canciones como «Subterranean Homesick Blues», «Maggie’s Farm», «Gates of Eden» y «Mr. Tambourine Man».

Highway 61 Revisited (1965), producido por Bob Johnston, con la colaboración de Al Kooper y Mike Bloomfield, está considerado uno de los mejores de su carrera;[15] forman parte del álbum la célebre «Like a Rolling Stone» (que figura en la primera posición de la lista de las mejores canciones de todos los tiempos confeccionada por la revista musical Rolling Stone), «Desolation Row», «Highway 61 Revisited» y «Ballad of a Thin Man».

Éste es el repertorio que Dylan lleva al Festival Folk de Newport en 1965, acompañado por la Paul Butterfield Band. Le echan una mano unos músicos que conoce por aquellos meses: un grupo llamado The Hawks, que rodea al guitarrista Robbie Robertson. Más tarde, los «halcones» se transformarán en The Band, nombre que les pone Dylan. Son el grupo por antonomasia de la historia de la música estadounidense de las décadas de los sesenta y setenta. Con parte de The Band, Dylan afronta el compromiso de Blonde on Blonde, su séptimo álbum (1966) que se publica en formato doble para recoger todo el material elaborado en Nashville, con un total de 14 canciones. Blonde on Blonde es un disco más tranquilo que el anterior y con un mayor valor poético en las letras. Incluye la alegre «I Want You», la desnuda y tierna «Just Like a Woman», la devastadora ametralladora «Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again», la enigmática «Visions of Johanna» y la larguísima «Sad Eyed Lady of the Lowlands», que cierra el disco con sus once minutos de duración, y está dedicada a la modelo Sara Lownds, con la que Dylan se había casado en noviembre de 1965. Blonde on Blonde está considerado por los expertos musicales como uno de los mejores discos de música pop-rock de toda la historia.

Accidente de moto y reclusión (1966 – 1974)

Un par de meses después de haberse publicado este doble disco, el joven Bob Dylan, con apenas 25 años (pero ya un ídolo multitudinario en Estados Unidos y el Reino Unido, donde sus discos se venden por millones a un ritmo desenfrenado), sufre un misterioso accidente con su Triumph 500 en las cercanías de Woodstock[16] que le aparta de la vida pública. El periodo de reclusión se eterniza: Dylan se vuelve un hombre casero junto a su mujer y sus hijos (tendría cuatro con su esposa Sara). Pasa días enteros en compañía de sus amigos de The Band tocando y grabando canciones. Las cintas de aquellas despreocupadas grabaciones llegaron a ser los discos piratas más codiciados en el mundo, hasta que en 1975 decide publicarlas oficialmente con el título de The Basement Tapes.

Dylan escribe las canciones que aparecerían en el álbum de su reaparición, John Wesley Harding (1967), y el texto del libro Tarántula. En enero de 1968, se presenta, acompañado de The Band, ante el público en el Carnegie Hall de Nueva York, como homenaje a Woody Guthrie, muerto en octubre de 1967. En esta ocasión presenta las canciones de John Wesley Harding, que consigue alcanzar el número 1 en las listas británicas. Es un álbum lleno de referencias bíblicas, de carácter crítico y familiar, y de visiones oníricas («All Along the Watchtower»), versionada posteriormente por Jimi Hendrix. Dylan rompe drásticamente con este disco, el sonido y métodos musicales de sus primeros álbumes.

A continuación nace en Dylan la idea de grabar un álbum de carácter abiertamente country: el resultado definitivo es Nashville Skyline, publicado en abril de 1969. Este disco consigue ser otra vez número 1 en el Reino Unido. En él, Dylan canta con distinto registro vocal, sonando irreconocible para sus millones de seguidores. Contiene canciones como la conocida «Lay Lady Lay», la melódica «I Threw It all away», y una versión de «Girl from the North Country» cantada a dúo con Johnny Cash.

Participa en 1969 en el Festival de la Isla de Wight como principal figura del concierto.[17] Lo cierra ante más de 150.000 personas completamente vestido de blanco, comportándose como una estrella pomposa, hasta el punto de que los hippies le erigen una polémica cruz de piedra para enterrar al mito decadente.

En 1970 saca al mercado el doble disco Self Portrait, en el cual versiona numerosas canciones de otros autores. La crítica musical inglesa y norteamericana se queda perpleja ante la escasa calidad de dicho disco. Consigue por primera vez en su vida, opiniones desfavorables y se llega a preguntar si Dylan está acabado. Pero ese mismo año, 1970, graba el álbum New Morning dando un giro radical a sus últimos años y de nuevo consigue excelentes críticas, llegando de nuevo a ser número 1 en el Reino Unido.

El mito se aviva en 1971, cuando Dylan participa como principal estrella en el concierto de beneficencia para Bangladesh en el Madison Square Garden de Nueva York, organizado por George Harrison y canta «Mr. Tambourine Man», «Blowin’ in the Wind» y «A Hard Rain’s a-Gonna Fall», entre otras.

A continuación viene un período de reflexión en el que Dylan le pide al director de cine Sam Peckinpah un papel en la película Pat Garrett and Billy the Kid (1973). Su participación como actor se limita a un papel insignificante en el rol de un misterioso personaje de nombre Alias, pero es la banda sonora de la película, compuesta por el propio Dylan, la que llega a ser memorable. «Knockin’ on Heaven’s Door» se convertirá en una de las canciones más reconocidas de su extenso repertorio.[18] Esto permite a Dylan volver a tener confianza en sus propios medios y en su sensibilidad y creatividad.

En 1974 graba otro álbum de estudio, Planet Waves, junto a su grupo, The Band, que alcanza el primer puesto en las listas de Estados Unidos y contiene la conocida «Forever Young». Es destacable que la producción de este nuevo disco, está realizada por la compañía discográfica «Asylum Records», ya que Bob Dylan abandonó la CBS por diferencias económicas.

Regreso a los escenarios (1974 – 1978)

Inmediatamente después parte para su primera gran gira tras ocho años de ausencia de los escenarios, en este caso acompañado de The Band. Decide hacer un gigantesco tour por las principales ciudades de EE.UU., llamado Bob Dylan and The Band 1974 Tour. La demanda de entradas para sus conciertos desbordan todas las previsiones, con más de doce millones de peticiones por correo. Nadie en la historia había conseguido algo similar en Estados Unidos. Más de 800.000 personas ven actuar en directo a Dylan. Como testimonio de aquel histórico acontecimiento se edita en 1974 el doble álbum en directo Before The Flood, en el que aparece un Dylan enérgico apoyado por su potente grupo.

Ante el éxito de estos dos últimos discos, la poderosa discográfica CBS ofrece a Dylan el mayor contrato multimillonario en la historia de la música hasta esos días. Dylan acepta y vuelve al redil de la CBS, pero a cambio la discográfica acepta condiciones desmesuradas impuestas por el cantante.

En plena vena artística y apoyado nuevamente por la maquinaria publicitaria de la CBS, Dylan saca en 1974 al mercado Blood on the Tracks, que forma el segundo vinilo de la segunda trilogía de oro de Dylan. Contiene muchas canciones inspiradas en la crisis de su matrimonio con Sara. Entre las canciones de este disco destacan «Tangled Up in Blue», «Simple Twist of Fate», «Idiot Wind» y «Shelter from the Storm». Consigue ser número uno en Estados Unidos nada más publicarse. Aclamado por la crítica musical, se considera otra nueva obra maestra en su discografía y está considerado uno de los mejores discos de la década de los 70.

En 1975 publica Desire, en las que aparecen «Hurricane» (en defensa del boxeador Huracán Carter, acusado de homicidio), Sara (dedicada a su mujer a pesar de la crisis), «Oh, sister» (relacionada con Joan Baez), la lejana y misteriosa «One more cup of coffee», y «Romance in Durango» (donde Dylan canta por primera vez en castellano en los estribillos de la misma). Desire logra ser número uno de forma inmediata en la mayoría de las listas musicales del mundo. El disco permanece 5 semanas consecutivas siendo número 1 en Estados Unidos. De nuevo, Dylan está en la cima del universo musical. Con Desire, se completa la segunda trilogía dorada, realizando multimillonarias ventas en el mundo.

Estas nuevas canciones constituyeron el esqueleto de la gran gira americana denominada Rolling Thunder Revue, para la que Dylan reúne a viejos amigos como Roger McGuinn (ex Byrds), Joan Baez, Mick Ronson, Scarlet Rivera y Joni Mitchell. El propósito de Dylan no se centra sólo en el espectáculo sobre el escenario sino también en lo que sucede entre bastidores: así, con cámaras de televisión y micrófonos lo graba todo, entrelazando vida real y ficción, para realizar la película Renaldo y Clara, un documental de cuatro horas de duración, la cual resultó un rotundo fracaso comercial.[19] [20] De la Rolling Thunder Revue ha quedado documento discográfico oficial en los álbumes Hard Rain y The Bootleg Series Vol. 5: Bob Dylan Live 1975, The Rolling Thunder Revue.

Entre 1976 y 1978 son dos los compromisos artísticos de Dylan. El primero, como invitado de honor en The Last Waltz (El último vals), la película-concierto dirigida por Martin Scorsese,[21] organizada para celebrar el retiro de la escena de sus amigos de The Band. El concierto se lleva a cabo en el Winterland de San Francisco ante 5000 personas. Dylan canta perlas de su propio repertorio, como «Baby Let Me Follow You Down», «I Don’t Believe You» y «Forever Young». El momento apoteósico del concierto fue cuando todos los artistas invitados de la noche: The Band, Neil Young, Dr. John, Neil Diamond, Eric Clapton, Ringo Starr, Ron Wood, Paul Butterfield, Ronnie Hawkins, Joni Mitchell y Van Morrison suben al escenario para entonar todos juntos «I Shall Be Released» de Dylan.

Etapa religiosa y crisis musical (1978 – 1988)

El segundo gran evento de 1978 para Dylan es una comprometida gira mundial con un nuevo elenco de músicos invitados. En estos conciertos promociona su álbum en proyecto Street Legal. Este disco contiene canciones destacables como «Changing of the Guards», «Señor» y «Is your love in vain?». Un nuevo período se perfila en la vida artística y humana de Bob Dylan. Esta vez se trata de una transformación religiosa del cantautor, judío de nacimiento, que encuentra nuevos motivos de fe en el cristianismo. Este cambio va acompañado de una serie de discos intensos, de difícil comprensión inmediata.

Cuando finaliza la temporada de conciertos, Dylan publica un nuevo álbum doble grabado en directo en Japón, Live at Budokan (1978). Para ello, varios empresarios japoneses ofrecen a Dylan un cheque en blanco por realizar una gira en Japón, algo inédito en la historia de la música [cita requerida].

Tres años de trabajo intenso en estudios producen otros tantos discos que forman el esqueleto del Dylan cristiano: Slow Train Coming (1979), Saved (1980) y Shot of Love (1981), discos con cadencias de música gospel. En Slow Train Coming Dylan le pide a Mark Knopfler, de los Dire Straits, que colabore en él, fascinado por la forma de tocar del guitarrista escocés. Slow Train Coming logra de nuevo alcanzar lo más alto en las listas americanas y europeas. Es destacable la canción «Gotta Serve Somebody», por la cual consigue un Grammy. El disco Saved está entre los trabajos más dramáticos y tensos de Dylan y descubre una cara completamente desconocida del cantante. Shot of Love devuelve al cantautor a más conocidos terrenos y cuenta, además, con la participación especial de Ron Wood y Ringo Starr en el tema «Heart of Mine».

Después de su época cristiana,[22] Dylan vuelve a una visión más laica de la canción e inicia un camino de gran actividad con el álbum Infidels, en el que también participa Mark Knopfler y que contiene la destacada «Jokerman» y una explícita defensa al Estado de Israel en «Neighborhood bully». En 1984 publica su disco Real Live, un concierto en directo grabado en Italia, con nuevos arreglos de viejos éxitos, como «Highway 61 revisited», «Maggie’s Farm», «Masters of War» y «Tombstone Blues», en el que interviene también Carlos Santana.

El compromiso social del mundo de la música anglosajona encuentra su máxima expresión en 1985 con la canción «We Are the World», en cuya grabación participa Dylan. El 13 de julio de 1985, Dylan participa como cierre estelar en el Festival pro-Etiopía Live Aid. Acompañado a las guitarras por Keith Richards y Ron Wood de los Rolling Stones, Dylan canta en el J.F. Kennedy Stadium de Filadelfia «Blowin’ in the Wind». Cabe destacar que un comentario de Dylan en dicho concierto sobre los problemas económicos de los granjeros y agricultores estadounidenses, provocó una reacción imprevisible que se transformó en un concierto multitudinario Farm Aid para ayudar y financiar a dichos trabajadores.[23] También en 1985, vuelve a los estudios para grabar el álbum Empire Burlesque y realiza, además, un videoclip en Japón para la canción «Tight Connection to My Heart», bajo la dirección de Paul Schrader.

Para celebrar sus 25 años de actividad discográfica, la CBS publica el álbum quíntuple Biograph, que incluye canciones que dan una visión general del cantautor, ya que, junto a algunos grandes éxitos, se presentan versiones inéditas, tomas alternativas o se recuperan canciones que frecuentemente han pasado desapercibidas. Su siguiente producción viene recogida bajo el título de Knocked Out Loaded. Es publicada en 1986 y contiene temas escritos en colaboración con el actor y escritor Sam Shepard y con Tom Petty, con el que Dylan realiza una gira por Australia y los Estados Unidos plasmada en el vídeo Hard to Handle, de una hora de duración.[24] Con el mismo Petty y su banda, The Heartbreakers, Dylan canta «Band of the Hand» para la película de idéntico título, dirigida por Paul Michael Glaser.

En la primavera de 1988 publica un nuevo álbum, Down in the Groove, en el que intervienen las veteranas estrellas del punk Steve Jones, de los Sex Pistols y Paul Simonon de The Clash y músicos tan ilustres como Jerry García y Bob Weir de Grateful Dead, Eric Clapton, Mark Knopfler, Ron Wood, Steve Jordan y las estrellas reggae Robbie Shakespeare y Sly Dunbar, entre otros. Después de Down in the Groove, Bob Dylan participa en el disco de homenaje a Woody Guthrie. Ese mismo año, es nombrado miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll.

El comienzo del Never Ending Tour

El 7 de junio de 1988, Dylan inicia una gira que será el comienzo del Never Ending Tour (la «gira de nunca acabar»), como se conoce a su casi ininterrumpida presencia en los escenarios desde entonces. En 1989 publica Oh Mercy, álbum bien recibido por la crítica (al contrario que los álbumes precedentes) y saludado como el regreso creativo de Dylan.

Su siguiente proyecto consiste en la creación de un grupo que, bajo el nombre de Traveling Wilburys, reúne a los hermanos Lucke, Nelson, Otis, Lefty y Charlie T. Junior, que no son otros que Bob Dylan, George Harrison, Roy Orbison, Tom Petty y Jeff Lynne, el antiguo líder de la Electric Light Orchestra. Con ellos publicará dos álbumes, curiosamente titulados Volume 1 y Volume 3. La gran mayoría de las canciones de estos dos álbumes están compuestas por Dylan y hay quien los incluye entre lo mejor que ha hecho el trovador de Minnesota en los años 80 y 90.

En 1990 publica Under The Red Sky, disco considerado por la crítica carente de originalidad.[25] Recibe también la distinción de Caballero de la Orden de las Artes y Letras, entregada por el ministro de cultura francés. En 1991, sale al mercado The Bootleg Series, Vol. 1-3, triple álbum que contiene descartes y rarezas grabadas por Dylan entre 1961 y 1989. Fue publicado en respuesta a la fuerte demanda de discos piratas por parte de los aficionados a la música de Dylan, siendo el primero de una serie de discos con material pirata (bootleg) de Dylan (The Bootleg Series) editados después oficialmente por su compañía discográfica.

En 1992 y 1993 publica, respectivamente, Good as I Been to You y World Gone Wrong, discos compuestos de canciones folk interpretadas completamente en acústico por Dylan, por primera vez desde 1964. Un año después, en 1994, participa en el festival Woodstock 94[26] y en la serie de conciertos acústicos de la MTV, grabando MTV Unplugged (1995), que contiene nuevas versiones de sus clásicos.

Actualidad (1997 – presente)

Durante los 80 y los 90, no todos los discos de Dylan fueron bien recibidos por la crítica, pero en los últimos años, y después de tener un severo problema de salud (pericarditis, grave inflamación de la membrana que rodea al corazón),[27] su carrera vuelve a estar en un gran estado de forma. Ha publicado los que probablemente estén entre sus mejores álbumes recientes: Time Out of Mind (1997), ganador de tres premios Grammy, y «Love and Theft» (2001). En el año 2000 le fue concedido el Premio de Música Polar de la Real Academia Sueca de Música, premio considerado el Nobel de la música. El mismo año, su canción «Things Have Changed», utilizada en la película Jóvenes prodigiosos, ganaría un Globo de Oro y un Oscar a la Mejor Canción.[28] En 2003, participaría como guionista, actor y autor de la música en el largometraje Masked and Anonymous en la cual se incluyen versiones de algunos de sus temas clásicos y canciones nuevas, así como versiones tradicionales grabadas por él por primera vez para la ocasión.

Su canción «He was a friend of mine», grabada por Willie Nelson, se incluyó en la BSO del filme «Brokeback Mountain».

En 2005, con motivo del estreno del documental de Martin Scorsese No Direction Home, salió a la venta el álbum The Bootleg Series, Vol. 7, que contiene la banda sonora y algunas canciones de Dylan inéditas hasta entonces.

Por otro lado, la publicación del primer volúmen de sus memorias, tituladas Chronicles, Vol. 1, ha supuesto todo un acontecimiento literario, siendo el libro más vendido durante 19 semanas en Estados Unidos.[29]

En agosto de 2006 publicó Modern Times, álbum con diez nuevas canciones que debutó en las listas estadounidenses y en varios países europeos en el #1. Dylan se convirtió con 65 años, en el cantante solista más veterano en la historia que consigue ser número 1 en Estados Unidos.[30] Más tarde fue nombrado como El Álbum del Año por la revista Rolling Stone.,[31] tras 46 años de carrera musical.

En junio de 2007 se anunció que Bob Dylan había sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, entregado en Oviedo el mes de octubre, sin la presencia del cantante. El 1 de octubre, Columbia Records publicaría Dylan, un triple álbum recopilatorio que recoge las mejores canciones de su dilatada carrera musical.[32]

Bob Dylan en un concierto en Toronto (2008)En septiembre del mismo año, en ocasión del Yom Kipur (Día del Perdón Judío), Dylan asistió a una sinagoga de Atlanta en la cual vistió el manto sagrado llamado talit y rezó en hebreo.[33] Con este acontecimiento, se dio a conocer públicamente su retorno al judaísmo, atraído por la corriente religiosa de Jabad-Lubavitch. De hecho, en los años setenta, en el marco de una gira por Israel, Dylan visitó a su amigo David Yellin en el kibbutz Ein Dor y quedó fascinado por el cooperativismo agrario que allí se practicaba, a tal punto que solicitó a las autoridades del lugar vivir allí con su familia. No obstante, el kibbutz rechazó su pedido.[34] A finales de 2007, Dylan grabaría una versión de «A Hard Rain’s A-Gonna Fall» para la Expo de Zaragoza, apoyando el «desarrollo sostenible».[35]

En febrero de 2008, Ace Records publicaría Theme Time Radio Hour With Your Host Bob Dylan, un álbum con cincuenta canciones radiadas por el propio Dylan en su programa de radio, desde Billie Holiday hasta George Jones, pasando por Aretha Franklin y The Clash.[36]

El 7 de abril de 2008 recibió una mención especial del Premio Pulitzer por su «profundo impacto en la música popular y la cultura norteamericana, marcada por composiciones líricas de extraordinario poder poético».[37] El mismo mes, Simon & Schuster confirmó que Dylan estaba trabajando en la segunda parte de Chronicles, Vol. 1 y que su publicación podía estar preparada para finales de año.[38]

En octubre de 2008, Columbia publicó The Bootleg Series Vol. 8: Tell Tale Signs, un doble disco que contiene grabaciones en directo y descartes de los álbumes Oh Mercy, Time Out of Mind y Modern Times, y también canciones para bandas sonoras y colaboraciones con David Bromberg y Ralph Stanley.[39] La salida de este álbum fue aclamada por la crítica.[40]

Apenas tres años después de la publicación de Modern Times, la revista musical Rolling Stone publicó la noticia de que Dylan había grabado un nuevo álbum. En el reportaje, la revista rumoreó que Dylan estuvo acompañado en las grabaciones por su banda habitual en la gira y por David Hidalgo, de Los Lobos.[41] El álbum, titulado Together Through Life, será publicado el 28 de abril.[42] En una entrevista con el periodista Bill Flanagan, Dylan reveló que el nuevo álbum estaba muy influenciado por el sonido de Chess Records y Sun Records. Asimismo, apuntó que el génesis del álbum tuvo lugar cuando el director de cine Olivier Dahan le solicitó que compusiera una canción para su película My Own Love Song, siguiendo el disco a continuación «su propio camino».[43]

Seguidores

El numeroso grupo de fans de Bob Dylan escribe libros, ensayos y fanzines a un ritmo desenfrenado. También mantienen una masiva presencia en Internet, con noticias diarias sobre Dylan: un sitio que documenta cada canción que ha tocado en concierto; otro que documenta grabaciones piratas que han sido editadas, e incluso uno en el que los visitantes apuestan qué canciones tocará en los próximos conciertos,[44] junto a centenares de otros sitios sobre el músico. Al poco tiempo del final de cada uno de sus conciertos, sus seguidores publican el listado de las canciones tocadas y críticas del concierto.[45] [46]

El poeta laureado del Reino Unido Andrew Motion, es un gran seguidor de la obra de Dylan,[47] así como el crítico literario Christopher Ricks,[48] [49] el profesor académico Neil Corcoran,[50] el presidente de EE.UU. Barack Obama[51] y los músicos Lou Reed, Jimi Hendrix, Bono,[52] Neil Young,[53] Bruce Springsteen,[54] Tom Petty, Van Morrison, Leonard Cohen, The Go-Betweens, David Bowie,[55] Bryan Ferry,[56] Mike Watt,[57] Roger Waters, Ian Hunter, Paul Simon, David Gilmour, Nick Cave,[58] Keith Richards, Patti Smith, Iggy Pop, Jack White, Ronnie Wood, Billy Joel, Glen Hansard, Robyn Hitchcock, Tom Waits.[59] También los cantautores españoles Joaquín Sabina, Enrique Bunbury y Nacho Vegas, así como el argentino Andrés Calamaro, quien participó en una gira por España con él en 1999.

La revista Isis, fundada en 1985 y publicada bimensualmente, es la más antigua y seria publicación sobre Bob Dylan.[60] [61] Editada desde su fundación por Derek Barker, la revista tiene suscriptores en 32 países, e incorpora la veterana sección ‘Wicked Messenger’ escrita por Ian Woodward, posiblemente el registro más detallado sobre las actividades de Dylan.[62]